Ya no podés esperar que el tiempo cure todo
ya no queres esperar que las traiciones no duelan,
la sangre que perdiste hoy es parte del lodo
en que tu alma cayo y sus alas ya no vuelan.
Ya no puedo soñar que el horizonte sea eterno
ya no quiero soñar que me abrigan tus manos,
la historia que me cuentan es apenas un verso
que desde el más alla está escribiendo un hermano.
Quizás temés a la muerte
porque es oscuro el camino
de buscar la mejor suerte
para escribir el destino,
también te hiela la vida
porque nos cuesta el lamento
vivirla como un herida
hasta que nos llegue el momento.
Ya no puedo esperar a que se aclare mi cielo
ya no quiero esperar acostumbrarme a la ausencia
el silencio en mi voz hoy es parte del duelo
que me lleva a rezarle a tanta indiferencia.
Ya no puedo soñar siempre con ojos cerrados
solo quiero nacer con un mundo altruista
tomaré una y mil veces el camino equivocado
y el abismo estará cuando el miedo no exista.
Pero le temo a vivir
porque es mi miedo más claro
siempre surcando la herida
que el corazón ha sangrado,
también le temo a morir
porque me exige día a día
buscar un viento mas fuerte
que me haga ver la salida.
El misterio más inmenso
se esconderá en mis pupilas
y la muerte me encontrará
dondemás brille mi vida.
Asi me siento, no se porque, pero la brecha entre la oscuridad y la luz se agranda por momentos y lo triste es que se que es solo dentro de mi mente.
UN ABRAZO ETERNO. LA SANGRE POR VOS DERRAMADA. MIS OJOS CLAROS Y MANSOS. EL CIELO BRILLANDO SIEMPRE. Y NUESTRAS VOCES ATORMENTANDO EL INFINITO. QUIZÁS NO ALCANCE, PERO SIGUE SIENDO MEJOR QUE ESA SOGA APRETANDO EL CUELLO.
viernes, diciembre 22, 2006
jueves, noviembre 02, 2006
Un instante
Hay que aprender a morir
tomar impulso y nacer de nuevo
con cada nuevo sufrir
poner el pecho y dejarlo luego,
hay que saber cuando callar
las palabras que lastiman
si un silencio dice más
de lo que los necios imaginan,
hay que intentar perdonar
al que al golpear baja la mirada
si no te puede ni mirar
es porque ya no le queda nada,
hay que poder levantarse
aunque te arrastren hasta el infierno
el miedo acostumbra quedarse
y trae a tu alma el peor invierno,
hay que lograr elegir
el mejor salto sobre el abismo
para poder combatir
al enemigo que es uno mismo,
hay que aceptar no triunfar
y tomar fuerzas para el reintento
lo que se puede ganar
es lo que dura solo un momento,
hay que abolir la traición
y hacer de nuevo el molde del hombre
que no haya tanta razón
y que la muerte no tenga nombre,
hay que pedir por la paz
que los sentidos floten en calma
y nadie pueda apagar
el fuego que enciende en tu alma,
hay que escribir otra vez
la historia que por callar mancharon
que el viento pueda decir
los nombres que muchos olvidaron,
hay que empezar a creer
y mirar siempre el paso siguiente
lo que te puede doler
es todo aquello que te hará fuerte,
hay que sembrar la ilusión
y que se riegue hasta el infinito
mientras lata un corazón
todos los sueños serán más bonitos,
hay que rezarle a algún dios
y no pensar que vive en el cielo
los hermanos que me dió
serán mis cristos verdaderos,
hay que añorar la vejez
y que la muerte pierda la cuenta
que todo lo que dejés
a la balanza le de una vuelta,
y hay que aprender a morir
como lo hace la mariposa
que cree en su eternidad
en cada instante en el que se posa.
tomar impulso y nacer de nuevo
con cada nuevo sufrir
poner el pecho y dejarlo luego,
hay que saber cuando callar
las palabras que lastiman
si un silencio dice más
de lo que los necios imaginan,
hay que intentar perdonar
al que al golpear baja la mirada
si no te puede ni mirar
es porque ya no le queda nada,
hay que poder levantarse
aunque te arrastren hasta el infierno
el miedo acostumbra quedarse
y trae a tu alma el peor invierno,
hay que lograr elegir
el mejor salto sobre el abismo
para poder combatir
al enemigo que es uno mismo,
hay que aceptar no triunfar
y tomar fuerzas para el reintento
lo que se puede ganar
es lo que dura solo un momento,
hay que abolir la traición
y hacer de nuevo el molde del hombre
que no haya tanta razón
y que la muerte no tenga nombre,
hay que pedir por la paz
que los sentidos floten en calma
y nadie pueda apagar
el fuego que enciende en tu alma,
hay que escribir otra vez
la historia que por callar mancharon
que el viento pueda decir
los nombres que muchos olvidaron,
hay que empezar a creer
y mirar siempre el paso siguiente
lo que te puede doler
es todo aquello que te hará fuerte,
hay que sembrar la ilusión
y que se riegue hasta el infinito
mientras lata un corazón
todos los sueños serán más bonitos,
hay que rezarle a algún dios
y no pensar que vive en el cielo
los hermanos que me dió
serán mis cristos verdaderos,
hay que añorar la vejez
y que la muerte pierda la cuenta
que todo lo que dejés
a la balanza le de una vuelta,
y hay que aprender a morir
como lo hace la mariposa
que cree en su eternidad
en cada instante en el que se posa.
sábado, octubre 28, 2006
Crónica de enfermedades
Como entrar en un enjambre de gusanos
como ciegos caminando sin razón
me invitaron a que hablara con prudencia
cuando la cordura se fue de mi voz,
como dar un paso al borde del abismo
como ver un arco iris sin color
te inyectaron ese miedo a vos mismo
y robaron la demencia en tu interior.
Y ya no quiero volver
de la locura que incendió mis sentidos
que hizo más fácil vislumbrar el camino
dando tregua a tu crecer,
porque es mejor ignorar
a los que viven pregonando verdades
tal vez no existan las enfermedades
sino gente que se quiere enfermar,
porqué teniendo razón
dudás del mundo que sostiene tu cuerpo,
la esquizofrenia te arranca de adentro
y te acelera el corazón.
Como esperar a algún Dios
como soñar salvarse del castigo
me hizo más fuerte creer lo que digo
que inventarme una ilusión.
Y ya no quiero entender
esos discursos que anestesian mi mente
si ya fui muerto una vez por perderte
y no me voy a detener,
porque es mejor despertar
a los que viven de visiones absurdas
dando la espalda al drogadicto y al curda
y sin querer ver más allá,
porque cualquier droga es
la sal que pones al aire que respiras,
la hipertensión es una herida que un día
te van a diagnosticar.
¿Quién inventó la enfermedad?
eso que a vos te deteriora,
por qué no vivir sin pensar
que debiera llegar alguna hora.
La muerte vive en tu interior
cree ser reina de los males,
si su nombre fuese esperanza
enfermaríamos de inmortales.
como ciegos caminando sin razón
me invitaron a que hablara con prudencia
cuando la cordura se fue de mi voz,
como dar un paso al borde del abismo
como ver un arco iris sin color
te inyectaron ese miedo a vos mismo
y robaron la demencia en tu interior.
Y ya no quiero volver
de la locura que incendió mis sentidos
que hizo más fácil vislumbrar el camino
dando tregua a tu crecer,
porque es mejor ignorar
a los que viven pregonando verdades
tal vez no existan las enfermedades
sino gente que se quiere enfermar,
porqué teniendo razón
dudás del mundo que sostiene tu cuerpo,
la esquizofrenia te arranca de adentro
y te acelera el corazón.
Como esperar a algún Dios
como soñar salvarse del castigo
me hizo más fuerte creer lo que digo
que inventarme una ilusión.
Y ya no quiero entender
esos discursos que anestesian mi mente
si ya fui muerto una vez por perderte
y no me voy a detener,
porque es mejor despertar
a los que viven de visiones absurdas
dando la espalda al drogadicto y al curda
y sin querer ver más allá,
porque cualquier droga es
la sal que pones al aire que respiras,
la hipertensión es una herida que un día
te van a diagnosticar.
¿Quién inventó la enfermedad?
eso que a vos te deteriora,
por qué no vivir sin pensar
que debiera llegar alguna hora.
La muerte vive en tu interior
cree ser reina de los males,
si su nombre fuese esperanza
enfermaríamos de inmortales.
lunes, octubre 16, 2006
UN FUEGO ENCENDIDO (Capítulo I)
Todo empezó con un sueño, como cuando Dios imaginó a Adán y a Eva en una noche repleta de excesos.
De repente me vi ahí, solo, en medio de una muchedumbre eufórica que esperaba como un santo de un milagro. Una voz suave y delicada vociferaba nombres, uno por uno y al azar, y como ángeles de la noche iban introduciéndose en una nave diabólica. Algo me sobresaltó cuando oí mi nombre rodando por el aire. No se si fue miedo o ilusión, quizá porque todavía no comprendía la diferencia entre esos dos sentimientos.
- ¿Sos vos? – pronunció la voz que cuidaba la puerta de la embarcación terrestre.
- Si, soy yo – dije sin saber a que estaba respondiendo.
- Entonces subí, sentate y no hagas mucho ruido – dijo al pasar. Y mientras subía escuche otra vez que pronunciaba “si supieran todos estos que les vamos a volar la tapa de los sesos”.
Empecé a temblar, me senté en donde pude y solo atiné a mirar los rostros de las personas de aquel lugar. Algunos solo miraban un punto al frente en el cual distraer la vista, otros saltaban y gritaban intentando que sus últimos minutos de vida fueran más dignos de esta historia, o como si en verdad no supieran el destino que les esperaba.
El viaje fue corto, no se si porque intentaba creerme que todo era parte de un juego o tal vez por añorar que acabe pronto para poder despedirnos sin sufrimiento. El vehículo se detuvo y la gente empezó a pararse. El lugar era pestilente y un enorme pantano lo era todo. Un cartel enorme nos invitaba a la inmundicia. “Bienvenidos a Charco Mus”. Habían decidido ahogarnos a todos en la misma mierda.
La fila rodó hacia algún lugar y fuimos ingresando en un ghetto enorme, rodeado por altos muros, con un altar inmenso en el medio justo por delante de nuestros ojos. Pero no estábamos solos. A nuestros costados, miles de personas deambulaban experimentando la felicidad de escuchar a sus pastores.
Pronto llegó la señal, habían pasado solo un par de horas y ya estábamos frente a nuestro orador, alguien dijo que nos tocaba y nos acomodó en un grupo infinito. El silencio se hizo dueño de ese instante. El micrófono hizo vibrar una voz ronca que nos invitaba al sueño. Cerré mis ojos antes de volverme loco, bajé la cabeza, y me decidí a esperar el golpe de gracia.
Y desperté aquí, quien sabe cuanto tiempo después, con todo mi cuerpo aplastando el verde pasto. Alguien rozó mi mano y me entregó un papel arrugado que decía: MALDITA SUERTE. PARQUE CENTENARIO.
Ahí comprendí que ciertos sueños son para siempre. Y es mejor que así sea.
De repente me vi ahí, solo, en medio de una muchedumbre eufórica que esperaba como un santo de un milagro. Una voz suave y delicada vociferaba nombres, uno por uno y al azar, y como ángeles de la noche iban introduciéndose en una nave diabólica. Algo me sobresaltó cuando oí mi nombre rodando por el aire. No se si fue miedo o ilusión, quizá porque todavía no comprendía la diferencia entre esos dos sentimientos.
- ¿Sos vos? – pronunció la voz que cuidaba la puerta de la embarcación terrestre.
- Si, soy yo – dije sin saber a que estaba respondiendo.
- Entonces subí, sentate y no hagas mucho ruido – dijo al pasar. Y mientras subía escuche otra vez que pronunciaba “si supieran todos estos que les vamos a volar la tapa de los sesos”.
Empecé a temblar, me senté en donde pude y solo atiné a mirar los rostros de las personas de aquel lugar. Algunos solo miraban un punto al frente en el cual distraer la vista, otros saltaban y gritaban intentando que sus últimos minutos de vida fueran más dignos de esta historia, o como si en verdad no supieran el destino que les esperaba.
El viaje fue corto, no se si porque intentaba creerme que todo era parte de un juego o tal vez por añorar que acabe pronto para poder despedirnos sin sufrimiento. El vehículo se detuvo y la gente empezó a pararse. El lugar era pestilente y un enorme pantano lo era todo. Un cartel enorme nos invitaba a la inmundicia. “Bienvenidos a Charco Mus”. Habían decidido ahogarnos a todos en la misma mierda.
La fila rodó hacia algún lugar y fuimos ingresando en un ghetto enorme, rodeado por altos muros, con un altar inmenso en el medio justo por delante de nuestros ojos. Pero no estábamos solos. A nuestros costados, miles de personas deambulaban experimentando la felicidad de escuchar a sus pastores.
Pronto llegó la señal, habían pasado solo un par de horas y ya estábamos frente a nuestro orador, alguien dijo que nos tocaba y nos acomodó en un grupo infinito. El silencio se hizo dueño de ese instante. El micrófono hizo vibrar una voz ronca que nos invitaba al sueño. Cerré mis ojos antes de volverme loco, bajé la cabeza, y me decidí a esperar el golpe de gracia.
Y desperté aquí, quien sabe cuanto tiempo después, con todo mi cuerpo aplastando el verde pasto. Alguien rozó mi mano y me entregó un papel arrugado que decía: MALDITA SUERTE. PARQUE CENTENARIO.
Ahí comprendí que ciertos sueños son para siempre. Y es mejor que así sea.
FRAGIL
Siempre quise ir más allá
de lo que mis sueños dicen
seguir el camino sin mirar atras
por si el pasado me persigue.
Ya no creo en la verdad
es un fantasma que esta ciego
que maniató a mi libertad
y me infectó el virus del miedo.
Una luz me encandiló
como el brillo de tus pupilas
quizás sea el dueño de un puñado
pero es mejor que tanta mentira.
Por mas que cueste ver el sol
aferraré tu mano fuerte
para evitarnos que el dolor
se vuelva real cuando llegue la muerte.
Siempre quise ir más allá
de lo que mis voces callan
que mi bandera vuelva a volar
y mi sangre siga dando batalla.
Ya no creo en la traición
solo creo en seguir creyendo
que la esperanza no tiene color
y es frágil para andar en el viento.
de lo que mis sueños dicen
seguir el camino sin mirar atras
por si el pasado me persigue.
Ya no creo en la verdad
es un fantasma que esta ciego
que maniató a mi libertad
y me infectó el virus del miedo.
Una luz me encandiló
como el brillo de tus pupilas
quizás sea el dueño de un puñado
pero es mejor que tanta mentira.
Por mas que cueste ver el sol
aferraré tu mano fuerte
para evitarnos que el dolor
se vuelva real cuando llegue la muerte.
Siempre quise ir más allá
de lo que mis voces callan
que mi bandera vuelva a volar
y mi sangre siga dando batalla.
Ya no creo en la traición
solo creo en seguir creyendo
que la esperanza no tiene color
y es frágil para andar en el viento.
Baleno
Hoy vuelvo a publicar despues de tanto tiempo sin hacerlo. Quizas, todo este tiempo que no lo hice, he muerto mucho más rápido de lo que venía haciendolo. Pero no me asusta. No me asusta estar más cerca de mi muerte que ayer, pero si me da miedo esa hija de puta.
Tal vez sea el tiempo de que sepa, que si esta dispuesta a enfrentarme, debe estar más dispuesta a morir, y que se acabe su suerte prefecta.
Tal vez sea el tiempo de que sepa, que si esta dispuesta a enfrentarme, debe estar más dispuesta a morir, y que se acabe su suerte prefecta.
martes, agosto 23, 2005
POEMA PARA LA BLANCANIEVES
Blanca nieves se despierta
con la noche que la abraza
y en sus ojos ve las nubes
que en su alma nunca dejan de llover.
Su belleza cumple quince inviernos
pero se perdió esa paz
que hace escasas primaveras
en la mas hermosa flor la convirtió.
La pequeña ya no siente el corazón
pero anida algún recuerdo aún
donde es una mariposa
que despliega sus alitas hacia el sol.
Nieves se desnuda sin querer
como una fruta madura
compra un poco de cariño
al despojarse de su piel.
Dentro de su vientre hay una luz
que da brillo a sus pupilas
y acaricia muy suavemente
la semilla de su amor.
Su papá enojado no entiende la canción
pues esquiva su dulce mirada
mientras unas manos frías
le marchitan todo su interior.
La niña madre mece su dolor
porque se escapó la esperanza
de los besos y las caricias
que murieron sin nacer.
Su muchacho es joven para ver
que sus ojos son tinieblas
y que el cuerpo que desnuda
ha sangrado otro querer.
Cual será tu bosque esta vez
que capullo te hará presa
hasta que algún otro día
vuelvan tus alas a crecer.
Nieves es árbol que se secó
Blancanieves sin raíces
extrañando las caricias
que hace tiempo su cuerpo abrigo.
con la noche que la abraza
y en sus ojos ve las nubes
que en su alma nunca dejan de llover.
Su belleza cumple quince inviernos
pero se perdió esa paz
que hace escasas primaveras
en la mas hermosa flor la convirtió.
La pequeña ya no siente el corazón
pero anida algún recuerdo aún
donde es una mariposa
que despliega sus alitas hacia el sol.
Nieves se desnuda sin querer
como una fruta madura
compra un poco de cariño
al despojarse de su piel.
Dentro de su vientre hay una luz
que da brillo a sus pupilas
y acaricia muy suavemente
la semilla de su amor.
Su papá enojado no entiende la canción
pues esquiva su dulce mirada
mientras unas manos frías
le marchitan todo su interior.
La niña madre mece su dolor
porque se escapó la esperanza
de los besos y las caricias
que murieron sin nacer.
Su muchacho es joven para ver
que sus ojos son tinieblas
y que el cuerpo que desnuda
ha sangrado otro querer.
Cual será tu bosque esta vez
que capullo te hará presa
hasta que algún otro día
vuelvan tus alas a crecer.
Nieves es árbol que se secó
Blancanieves sin raíces
extrañando las caricias
que hace tiempo su cuerpo abrigo.
martes, agosto 02, 2005
EL ATAJABALAS
Espero que no me falle la memoria ahora que escasean tanto y es tan difícil conseguirlas en buen estado y baratas. La historia que voy a contar, ocurrió hace mucho tiempo, cuando todavía no tenia que engominarme el cuero cabelludo ni hacer remolinos en mi cabeza para improvisar la calvicie.
Fue en 1978, unos meses después de que el país se empapele de celeste y blanco porque Argentina era campeón del mundial de fútbol de la mano de Cesar Luis Menotti y con el matador Kempes como principal estandarte. En ese tiempo, todos éramos más jóvenes e ingenuos, cambiábamos la gloria de ver a once tipos envueltos en banderas, para no ver las otras cosas que se camuflaban tras una pelota. Eran los años de plomo, pero el gobierno militar poco a poco empezaba a venirse abajo, aunque se llevara consigo mucho más que la vida de miles de personas.
Nosotros éramos un grupo de pibes sanos, que no andábamos en cosas raras ni armando bombas caseras para hacerlas explotar en la casa de algún pobre hombre. Tampoco salíamos a la calle a hacer quilombo ni a realizar pegatinas subversivas por las noches cuando la ciudad era dueña de nadie. Eramos más bien pacifistas, y cuando nos paraban los milicos por la calle, no encontraban ninguna excusa para detenernos, más que andar por las calles después del horario del toque de queda, lo que no era muy frecuente. Lo único que hacíamos era ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, como había pedido el general una tarde desde el balcón presidencial, después de declarar uno de los tantos San Perón que inundaban aquellos días. El único exceso que teníamos era el Campeonato Regional Amateur de la Liga de Fútbol, del cual éramos grandes animadores.
En cinco oportunidades nos habíamos salvado casi milagrosamente del descenso. Perdíamos más partidos que la suma de los que empatábamos y ganábamos, sin contar la mano que nos daban a veces rivales que no llegaban siquiera a juntar siete hombres para pararse dentro del verde césped y una sola vez que los dirigentes nos dibujaron dos puntos de más después de que un emisario amigo de nuestro delegado se encerrara en la administración por mas de dos horas. Eso sí, éramos el monumento al fair play. Cero expulsados en nueve años en la liga y solamente dos tarjetas amarillas. Algunos del equipo decían que era porque no los veíamos, por eso no les podíamos pegar. Así y todo, no tener ninguna roja en tantos años era un mérito, porque cualquier equipo ante la calidad de bailes que nos comíamos nosotros, hubiera optado por la solución más fácil, que era fracturar a alguno, o al menos hacer que el médico de la liga se mueva un poco.
Pero ese año todo cambio, desde lo mas pequeño a lo más grande. Porque los referís ya no nos tenían más compasión, como si alguien desde arriba hubiese dicho que si merecíamos irnos a la tercera división, la última que había, por ser el peor equipo de la liga, así debía ser. El caminante Domínguez, nuestro técnico de toda la vida, nos anunciaba meses antes de empezar el campeonato que se quería retirar para dedicarle más tiempo a la familia, ya que nosotros, sus muchachos, le robábamos mucho tiempo y él ya era viejo para llamarnos a todos en la semana y para concurrir a los entrenamientos los lunes y jueves. Y para colmo de males, la gacela Romero, el único arquero del equipo, dueño del récord de 527 goles recibidos en ciento noventa fechas, iba a estar inactivo por unos meses por un yeso que le cubría toda la pierna izquierda. Estaba todo dado para que de una vez por todas nos ganemos el descenso.
Así nos presentamos a jugar la primera fecha del torneo, con el técnico que no iba a renovar el contrato, con la frustración de nueve años sin vernos de la mitad de tabla para arriba, y con la promesa de nuestro capitán de que iba a traernos un nuevo guardameta. Con ese panorama, era obvio que nos iba a faltar gente ese día. Eramos solo nueve deportistas antes de salir a la cancha y recién cuando llegó el gallego López con el arquerito nuevo pudimos completar el equipo.
El tipo era un flaco desgarbado, alto solamente de los tobillos a la cadera, pues tenía unas piernas infinitas y un cuerpo muy corto para las medidas de sus extremidades inferiores. Una cicatriz inmensa le atravesaba toda la cara y una gorra negra le dejaba a la intemperie solo los ojos. Si la gacela era un tipo impresentable como jugador de fútbol, aunque más de una vez había sorprendido a más de uno, este no parecía tener pinta ni siquiera de conocer el deporte. Alguien hizo un chiste sobre su facha y Dante Trombossi, el eterno goleador del equipo le preguntó si podía sacar más pelotas de las que iban a entrar. El tipo lo miró fijo y solo le dijo que nunca había atajado pelotas, que siempre había parado balas, pero que lo iba a intentar, provocando las carcajadas de todos. Nunca nos dijo su nombre, ni creo que ninguno se haya preocupado en saberlo después de lo que ocurrió. Lo conocimos como el atajabalas y así preferimos recordarlo siempre.
Por ahí voló una remera con el número 12, ya que el tipo nunca iba a tener la uno, pero no la aceptó. Solo se saco el buzo, acomodo sus deformados guantes sobre sus dedos y apenas un haz de luz se dejó ver entre el marco y la puerta, iluminando todo su cuerpo entre las sombras, mientras salía haciendo un gesto de reverencia con la cabeza hacia el técnico. Las bromas siguieron en el vestuario, alguno le dijo al zapato Trombossi que se había cagado en las patas y todos nos reímos de él. El gallego nos contó que el pibe tenía pocas pulgas, y que dentro de lo posible no lo hiciéramos enojar.
El primer verdugo de aquel torneo era Estrella Azul, equipo que había ganado cuatro de los últimos seis campeonatos y los otros dos los había dejado escapar por no poder postergar las giras que realizaban por el interior buscando mejores horizontes para su gran despliegue. En los últimos tres choques nos habían metido quince goles y solo uno habíamos logrado en un penal muy dudoso.
Como olvidar ese primer partido del ´78. Los de Estrella atacando por todos lados en los primeros diez minutos y nosotros revoleando todo lo que caía adentro del área. A los quince minutos el empate resultaba insostenible y sabíamos que la mala puntería de los delanteros no iba a ser para siempre. Cuando el negro Saldivar, el mejor jugador de ellos, encaró en la medialuna y dejo a nuestros dos marcadores en el camino perfilándose para la mejor zurda que vimos pisar esos campos, todos empezamos a imaginar cuántos goles serían esa vez si se mantenía el promedio de uno cada quince minutos, pero un brazo tieso y huesudo apareció en el zoom del foco de la cámara, y el balinazo que tenía destino de gol tuvo que conformarse con ser empujado desde un córner. Más tarde, el pibito le tapó un mano a mano increíble al puntero derecho cuando este intentaba eludirlo contra la línea, y dos minutos después un cabezazo de pique al suelo tropezó con su puño metros antes de chocar contra las mallas de red. Todos quedamos sorprendidos al ver que el fin del primer tiempo nos encontraba a los dos equipos en igualdad de condiciones. El tipo entró al vestuario como si nada hubiera pasado y sacar cuatro o cinco chances claras era una cosa habitual. Se mojó la cabeza, busco en su cuerpo alguna esquirla de pólvora que quedara como marca de los balazos, miro a Trombossi con mueca irónica y salió.
El vestuario se iba en rumores. Que de donde lo trajiste, que gallego tráelo siempre, a la mierda la gacela. Dominguez, que era de hablar largo y tendido, aún cuando el resultado del entretiempo era de más de dos goles de diferencia, solo dijo que si tratábamos de darle la pelota a los de amarillo y negro, quizá tendríamos alguna chance de ganar. Cuando salimos, lo vimos al espectacular portero volcado contra uno de los palos, con un pie apoyado en el suelo y el otro sosteniendo el poste, de espaldas al sol, disfrutando de un cigarro mientras los lineman revisaban nuevamente la red.
Ese segundo tiempo no cambió mucho, el vendaval de los adversarios era irrefrenable, y el atajador de balas cada vez era más figura. Sacaba los zapatazos hacía los lados nunca dando rebotes al frente, los tiros libres que iban bien esquinados los dominaba con una sola mano y con la otra contenía el esférico esperando que algún compañero se avivara y se pudiera meter una contra rápida y mortífera. Faltando cinco minutos para conseguir la hazaña de que Estrella Azul no nos metiera goles, un centro cruzó toda el área nuestra de lado a lado, el ocho de ellos la bajo con un cabezazo corto hacía el punto del penal y el patota Godoy, que había desaprovechado un mano a mano y un penal, le metió un puntinazo dispuesto a cortar la racha del cero a cero, con tanta buena fortuna que cuando el pibe tenia la situación controlada y estaba despegado unos veinte centímetros del suelo, la pelota rebotó en el gordo Ochoa que lo marcaba hombre a hombre a Saldivar y cambió de rumbo hacia el segundo palo. Los ochenta y cinco minutos de aguante no servían de nada, se nos venía todo el esfuerzo de un solo tipo al suelo en un segundo. Por supuesto que Godoy ya estaba casi en el banco de suplentes abrazándose con todo el mundo, y un tren de cinco o seis camisetas color cielo lo perseguían mientras el tipo de la camiseta 55 en la espalda, que hasta el momento no habíamos visto, realizaba un giro de contorsionista en el aire y se arrojaba hacia el otro lado de la cancha para agarrar el cuero redondo bien firme con las dos manos y me lo arrojaba al centro de la cancha para iniciar el contragolpe que Trombossi estrellaría en un palo antes de que la pelota se meta hasta el fondo del arco.
Eramos punteros y sin duda nos habíamos ganado un respeto. Vencíamos al eterno campeón al que nunca nadie le había ganado en la primer fecha. Ese día no dormí, creo que ninguno lo hizo. Todos nos quedamos pensando en porque el gallego había dicho que era un pibe de pocas pulgas, porque al lado nuestro, que ya éramos veteranos, aunque muy pocos cruzábamos la barrera de los treinta, él era un pendejo. Quizás él si estaba metido en cosas raras. Luis Angel el gallego López era profesor de historia del arte en la Facultad Nacional de Bellas Artes, y en varias oportunidades le habían pedido que los acompañe al regimiento o a la estación de policía más cercana para hablar de alguno de sus alumnos, pero él siempre zafaba por la cara de boludo que tenía, y se iba del lugar sin dar mucha información al respecto y sin delatar a nadie.. No era la primera vez que traía a un alumno suyo al equipo, pero ninguno había durado el tiempo suficiente.
Los siguientes partidos fueron todos muy parecidos. Quizá no tan contundente la inferioridad como contra Estrella Azul, pero nos acostumbramos a pararnos de contra esperando que él pibe sacara todo y nos sirviera algún gol en bandeja. A mitad de torneo teníamos la misma cantidad de puntos que Danubio, y dos mas que Estrella, y para nadie resultábamos una sorpresa, aunque los comentarios decían que nuestra suerte no sería eterna. El pibe, que había faltado un par de partidos obligándonos a poner a cualquiera al arco, cada vez que aparecía llegaba sobre la hora y con cara de cansado, moviendo los pies en forma lenta. No sabíamos porque era así, pues no hablaba con nadie. Siempre repetía los mismos movimientos. Se sacaba el abrigo, se acomodaba los guantes destartalados y saludaba bajando la cabeza al técnico con una mueca de aprecio mientras pasaba por su lado acomodando su gorra. Después iba al arco y simplemente levantaba una pared impasable, convirtiendo sus brazos en dos vigas de hormigón, sus piernas en dos tirantes de hierro, y su pecho en un chaleco antibalas.
Así, partido tras partido, nos íbamos afirmando como serios candidatos al título. Dos fechas antes de que este acabase, ya habíamos dejado fuera de la pelea al infinito campeón Estrella Azul y solo se definiría entre nosotros y Danubio, con quién debíamos enfrentarnos. El que ganase, le sacaría dos puntos al segundo y con solo una fecha por jugar, sería casi imposible revertir la situación.
Ese domingo estabamos todos. Los históricos, los mas nuevos, los lesionados, los retirados y los que alguna vez habían querido jugar en Tronador, pero no daban las listas de fichaje para tantos jugadores. La cancha estaba colmada para vernos. No solo nuestras familias, sino mucha gente con remeras amarillas y negras, parecidas a las de peñarol, gritaban por nuestra victoria. El vestuario era un manojo de nervios, veinte jugadores, un par de periodistas frustrados de barrio y algún que otro curioso. Hasta la gacela Romero, ya recuperado de su fractura, estaba listo para la acción, aunque todos sabíamos que solo había una forma de que volviera a la titularidad, y esa única manera era que al pibe lo mataran de un balinazo de esos que sacaba por sobre el travesaño o le impactaban en el cuerpo.
El pibe llegó mas tarde que de costumbre aquella ocasión, y con una extraña sensación en el rostro, miraba hacia todos lados como si alguien lo persiguiera y no tenía la misma paz de todos los domingos. No traía puesta la ropa habitual y fue la única vez que lo vimos cambiarse con nosotros. Se sacó la remera mientras todos lo aguardábamos para salir y nos sorprendió ver que su cuerpo estaba repleto de magullones violetas que por momentos se tornaban hasta verdes o amarillos. Era obvio que el tipo sacaba las balas pero le quedaban retazos de los golpes. Alguien le alcanzó un buzo de mangas largas y todos presenciamos el dolor que sentía hasta en el alma mientras la prenda de tela le bajaba por el torso. Entonces salimos ante el apoyó de una multitud que nunca antes se había visto por los pagos. El pibe salió adelante, con el utilero abotonado a sus espaldas que le improvisaba un numero 55 con cinta adhesiva mientras aquel levantaba las cejas con un aire de lástima para saludarlo al retirado Dominguez que podía irse por la puerta grande si el pibe se lucía una vez más.
El partido fue crítico. Danubio estaba enterado de que nuestro equipo había recibido doce goles pero ninguno le habían convertido al perito balístico. Quizás por eso no ataco a lo loco y fue el equipo que nos jugó más ordenadamente aquel año, pero no por eso nos salvamos de que nos cagaran a pelotazos.
Había una fiera debajo de los tres palos que duplicaba sus lastimaduras cada vez que volaba enmarañado en su dolor y sacaba todo lo que caía cerca suyo. Trombossi, que había convertido 24 goles en todo el campeonato, más de los que había hecho en los últimos dos años juntos, nos había adelantado en el marcador cuatro minutos después de empezado el segundo tiempo con un cabezazo certero tras un centro largo y el descuido de los defensores, pero a nadie le importó mucho, porque el pibe seguía evitando que el arco se le derrumbara y a esa altura ya era el mejor arquero que jamás se había visto en campeonato de tal envergadura. Si Amadeo Carrizo era elegante cuando salía a descolgar los centros, este tipo era un bailarín en la materia. Extendía los brazos con arte y dulzura para tomar la pelota con sus dedos largos y finos hasta terminar por apoderarse de ella con las dos manos. Y así, a la vez que parecía un querubín en el aire, se lanzaba a los tobillos de los rivales para sacarles la pelota, y estiraba su flaco cuerpo de lado a lado para salvarnos el pellejo a todos.
Ese año toda esa gente estaba allí para comprobar si los rumores que decían que un tipo paraba las balas eran ciertos. Solo supimos que ibamos a lograrlo cuando, faltando cinco minutos, convertí un segundo gol inolvidable, aprovechando que el arquero rival había salido a cabecear un centro llovido de un córner, que podía haber acabado con nuestras ilusiones si el atajador de balas no sacaba una volea del capitán Martín Calzati que pegó en el centro de su rostro y salió boyando hacia la mitad de la cancha para que pudiéramos liquidar el partido.
Creó que nunca voy a poder borrar a ese personaje de mi vida. Ese día nos peleábamos con la gente para poder llevarlo en andas y contagiarnos con la sangre que le caía por los codos y las rodillas lastimadas, pero no hubo caso, era el ídolo del momento y el artífice de que todos tuviéramos nuestros quince minutos de gloria. Un domingo después del dos a cero, el resultado más abultado que tuvimos a nuestro favor en toda nuestra historia, Estrella Azul venció por cuatro goles a dos a Danubio y nos consagró automáticamente campeones. Nuestro técnico lloraba, pero no se sabía si de alegría o su llanto era producto de la tristeza de tener que abandonar el equipo, pero cualquiera de las hipótesis era producto de no poder creerlo posible. El gallego López, llegó ese día, el de nuestra consagración, extrañamente tarde, y con un antifaz de velorio prendido como una garrapata sobre su rostro. Él nos informó que al atajador de balas lo había sorprendido una por la espalda en un enfrentamiento armado por no haber querido escapar. La misma había rozado su corazón y encontrado salida por encima del travesaño de su omoplato. Era obvio, que después de haber tapado tantas y ahogado tantos gritos, una le iba a perforar el pecho y convertir su mito en una mentira más.
Fue en 1978, unos meses después de que el país se empapele de celeste y blanco porque Argentina era campeón del mundial de fútbol de la mano de Cesar Luis Menotti y con el matador Kempes como principal estandarte. En ese tiempo, todos éramos más jóvenes e ingenuos, cambiábamos la gloria de ver a once tipos envueltos en banderas, para no ver las otras cosas que se camuflaban tras una pelota. Eran los años de plomo, pero el gobierno militar poco a poco empezaba a venirse abajo, aunque se llevara consigo mucho más que la vida de miles de personas.
Nosotros éramos un grupo de pibes sanos, que no andábamos en cosas raras ni armando bombas caseras para hacerlas explotar en la casa de algún pobre hombre. Tampoco salíamos a la calle a hacer quilombo ni a realizar pegatinas subversivas por las noches cuando la ciudad era dueña de nadie. Eramos más bien pacifistas, y cuando nos paraban los milicos por la calle, no encontraban ninguna excusa para detenernos, más que andar por las calles después del horario del toque de queda, lo que no era muy frecuente. Lo único que hacíamos era ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, como había pedido el general una tarde desde el balcón presidencial, después de declarar uno de los tantos San Perón que inundaban aquellos días. El único exceso que teníamos era el Campeonato Regional Amateur de la Liga de Fútbol, del cual éramos grandes animadores.
En cinco oportunidades nos habíamos salvado casi milagrosamente del descenso. Perdíamos más partidos que la suma de los que empatábamos y ganábamos, sin contar la mano que nos daban a veces rivales que no llegaban siquiera a juntar siete hombres para pararse dentro del verde césped y una sola vez que los dirigentes nos dibujaron dos puntos de más después de que un emisario amigo de nuestro delegado se encerrara en la administración por mas de dos horas. Eso sí, éramos el monumento al fair play. Cero expulsados en nueve años en la liga y solamente dos tarjetas amarillas. Algunos del equipo decían que era porque no los veíamos, por eso no les podíamos pegar. Así y todo, no tener ninguna roja en tantos años era un mérito, porque cualquier equipo ante la calidad de bailes que nos comíamos nosotros, hubiera optado por la solución más fácil, que era fracturar a alguno, o al menos hacer que el médico de la liga se mueva un poco.
Pero ese año todo cambio, desde lo mas pequeño a lo más grande. Porque los referís ya no nos tenían más compasión, como si alguien desde arriba hubiese dicho que si merecíamos irnos a la tercera división, la última que había, por ser el peor equipo de la liga, así debía ser. El caminante Domínguez, nuestro técnico de toda la vida, nos anunciaba meses antes de empezar el campeonato que se quería retirar para dedicarle más tiempo a la familia, ya que nosotros, sus muchachos, le robábamos mucho tiempo y él ya era viejo para llamarnos a todos en la semana y para concurrir a los entrenamientos los lunes y jueves. Y para colmo de males, la gacela Romero, el único arquero del equipo, dueño del récord de 527 goles recibidos en ciento noventa fechas, iba a estar inactivo por unos meses por un yeso que le cubría toda la pierna izquierda. Estaba todo dado para que de una vez por todas nos ganemos el descenso.
Así nos presentamos a jugar la primera fecha del torneo, con el técnico que no iba a renovar el contrato, con la frustración de nueve años sin vernos de la mitad de tabla para arriba, y con la promesa de nuestro capitán de que iba a traernos un nuevo guardameta. Con ese panorama, era obvio que nos iba a faltar gente ese día. Eramos solo nueve deportistas antes de salir a la cancha y recién cuando llegó el gallego López con el arquerito nuevo pudimos completar el equipo.
El tipo era un flaco desgarbado, alto solamente de los tobillos a la cadera, pues tenía unas piernas infinitas y un cuerpo muy corto para las medidas de sus extremidades inferiores. Una cicatriz inmensa le atravesaba toda la cara y una gorra negra le dejaba a la intemperie solo los ojos. Si la gacela era un tipo impresentable como jugador de fútbol, aunque más de una vez había sorprendido a más de uno, este no parecía tener pinta ni siquiera de conocer el deporte. Alguien hizo un chiste sobre su facha y Dante Trombossi, el eterno goleador del equipo le preguntó si podía sacar más pelotas de las que iban a entrar. El tipo lo miró fijo y solo le dijo que nunca había atajado pelotas, que siempre había parado balas, pero que lo iba a intentar, provocando las carcajadas de todos. Nunca nos dijo su nombre, ni creo que ninguno se haya preocupado en saberlo después de lo que ocurrió. Lo conocimos como el atajabalas y así preferimos recordarlo siempre.
Por ahí voló una remera con el número 12, ya que el tipo nunca iba a tener la uno, pero no la aceptó. Solo se saco el buzo, acomodo sus deformados guantes sobre sus dedos y apenas un haz de luz se dejó ver entre el marco y la puerta, iluminando todo su cuerpo entre las sombras, mientras salía haciendo un gesto de reverencia con la cabeza hacia el técnico. Las bromas siguieron en el vestuario, alguno le dijo al zapato Trombossi que se había cagado en las patas y todos nos reímos de él. El gallego nos contó que el pibe tenía pocas pulgas, y que dentro de lo posible no lo hiciéramos enojar.
El primer verdugo de aquel torneo era Estrella Azul, equipo que había ganado cuatro de los últimos seis campeonatos y los otros dos los había dejado escapar por no poder postergar las giras que realizaban por el interior buscando mejores horizontes para su gran despliegue. En los últimos tres choques nos habían metido quince goles y solo uno habíamos logrado en un penal muy dudoso.
Como olvidar ese primer partido del ´78. Los de Estrella atacando por todos lados en los primeros diez minutos y nosotros revoleando todo lo que caía adentro del área. A los quince minutos el empate resultaba insostenible y sabíamos que la mala puntería de los delanteros no iba a ser para siempre. Cuando el negro Saldivar, el mejor jugador de ellos, encaró en la medialuna y dejo a nuestros dos marcadores en el camino perfilándose para la mejor zurda que vimos pisar esos campos, todos empezamos a imaginar cuántos goles serían esa vez si se mantenía el promedio de uno cada quince minutos, pero un brazo tieso y huesudo apareció en el zoom del foco de la cámara, y el balinazo que tenía destino de gol tuvo que conformarse con ser empujado desde un córner. Más tarde, el pibito le tapó un mano a mano increíble al puntero derecho cuando este intentaba eludirlo contra la línea, y dos minutos después un cabezazo de pique al suelo tropezó con su puño metros antes de chocar contra las mallas de red. Todos quedamos sorprendidos al ver que el fin del primer tiempo nos encontraba a los dos equipos en igualdad de condiciones. El tipo entró al vestuario como si nada hubiera pasado y sacar cuatro o cinco chances claras era una cosa habitual. Se mojó la cabeza, busco en su cuerpo alguna esquirla de pólvora que quedara como marca de los balazos, miro a Trombossi con mueca irónica y salió.
El vestuario se iba en rumores. Que de donde lo trajiste, que gallego tráelo siempre, a la mierda la gacela. Dominguez, que era de hablar largo y tendido, aún cuando el resultado del entretiempo era de más de dos goles de diferencia, solo dijo que si tratábamos de darle la pelota a los de amarillo y negro, quizá tendríamos alguna chance de ganar. Cuando salimos, lo vimos al espectacular portero volcado contra uno de los palos, con un pie apoyado en el suelo y el otro sosteniendo el poste, de espaldas al sol, disfrutando de un cigarro mientras los lineman revisaban nuevamente la red.
Ese segundo tiempo no cambió mucho, el vendaval de los adversarios era irrefrenable, y el atajador de balas cada vez era más figura. Sacaba los zapatazos hacía los lados nunca dando rebotes al frente, los tiros libres que iban bien esquinados los dominaba con una sola mano y con la otra contenía el esférico esperando que algún compañero se avivara y se pudiera meter una contra rápida y mortífera. Faltando cinco minutos para conseguir la hazaña de que Estrella Azul no nos metiera goles, un centro cruzó toda el área nuestra de lado a lado, el ocho de ellos la bajo con un cabezazo corto hacía el punto del penal y el patota Godoy, que había desaprovechado un mano a mano y un penal, le metió un puntinazo dispuesto a cortar la racha del cero a cero, con tanta buena fortuna que cuando el pibe tenia la situación controlada y estaba despegado unos veinte centímetros del suelo, la pelota rebotó en el gordo Ochoa que lo marcaba hombre a hombre a Saldivar y cambió de rumbo hacia el segundo palo. Los ochenta y cinco minutos de aguante no servían de nada, se nos venía todo el esfuerzo de un solo tipo al suelo en un segundo. Por supuesto que Godoy ya estaba casi en el banco de suplentes abrazándose con todo el mundo, y un tren de cinco o seis camisetas color cielo lo perseguían mientras el tipo de la camiseta 55 en la espalda, que hasta el momento no habíamos visto, realizaba un giro de contorsionista en el aire y se arrojaba hacia el otro lado de la cancha para agarrar el cuero redondo bien firme con las dos manos y me lo arrojaba al centro de la cancha para iniciar el contragolpe que Trombossi estrellaría en un palo antes de que la pelota se meta hasta el fondo del arco.
Eramos punteros y sin duda nos habíamos ganado un respeto. Vencíamos al eterno campeón al que nunca nadie le había ganado en la primer fecha. Ese día no dormí, creo que ninguno lo hizo. Todos nos quedamos pensando en porque el gallego había dicho que era un pibe de pocas pulgas, porque al lado nuestro, que ya éramos veteranos, aunque muy pocos cruzábamos la barrera de los treinta, él era un pendejo. Quizás él si estaba metido en cosas raras. Luis Angel el gallego López era profesor de historia del arte en la Facultad Nacional de Bellas Artes, y en varias oportunidades le habían pedido que los acompañe al regimiento o a la estación de policía más cercana para hablar de alguno de sus alumnos, pero él siempre zafaba por la cara de boludo que tenía, y se iba del lugar sin dar mucha información al respecto y sin delatar a nadie.. No era la primera vez que traía a un alumno suyo al equipo, pero ninguno había durado el tiempo suficiente.
Los siguientes partidos fueron todos muy parecidos. Quizá no tan contundente la inferioridad como contra Estrella Azul, pero nos acostumbramos a pararnos de contra esperando que él pibe sacara todo y nos sirviera algún gol en bandeja. A mitad de torneo teníamos la misma cantidad de puntos que Danubio, y dos mas que Estrella, y para nadie resultábamos una sorpresa, aunque los comentarios decían que nuestra suerte no sería eterna. El pibe, que había faltado un par de partidos obligándonos a poner a cualquiera al arco, cada vez que aparecía llegaba sobre la hora y con cara de cansado, moviendo los pies en forma lenta. No sabíamos porque era así, pues no hablaba con nadie. Siempre repetía los mismos movimientos. Se sacaba el abrigo, se acomodaba los guantes destartalados y saludaba bajando la cabeza al técnico con una mueca de aprecio mientras pasaba por su lado acomodando su gorra. Después iba al arco y simplemente levantaba una pared impasable, convirtiendo sus brazos en dos vigas de hormigón, sus piernas en dos tirantes de hierro, y su pecho en un chaleco antibalas.
Así, partido tras partido, nos íbamos afirmando como serios candidatos al título. Dos fechas antes de que este acabase, ya habíamos dejado fuera de la pelea al infinito campeón Estrella Azul y solo se definiría entre nosotros y Danubio, con quién debíamos enfrentarnos. El que ganase, le sacaría dos puntos al segundo y con solo una fecha por jugar, sería casi imposible revertir la situación.
Ese domingo estabamos todos. Los históricos, los mas nuevos, los lesionados, los retirados y los que alguna vez habían querido jugar en Tronador, pero no daban las listas de fichaje para tantos jugadores. La cancha estaba colmada para vernos. No solo nuestras familias, sino mucha gente con remeras amarillas y negras, parecidas a las de peñarol, gritaban por nuestra victoria. El vestuario era un manojo de nervios, veinte jugadores, un par de periodistas frustrados de barrio y algún que otro curioso. Hasta la gacela Romero, ya recuperado de su fractura, estaba listo para la acción, aunque todos sabíamos que solo había una forma de que volviera a la titularidad, y esa única manera era que al pibe lo mataran de un balinazo de esos que sacaba por sobre el travesaño o le impactaban en el cuerpo.
El pibe llegó mas tarde que de costumbre aquella ocasión, y con una extraña sensación en el rostro, miraba hacia todos lados como si alguien lo persiguiera y no tenía la misma paz de todos los domingos. No traía puesta la ropa habitual y fue la única vez que lo vimos cambiarse con nosotros. Se sacó la remera mientras todos lo aguardábamos para salir y nos sorprendió ver que su cuerpo estaba repleto de magullones violetas que por momentos se tornaban hasta verdes o amarillos. Era obvio que el tipo sacaba las balas pero le quedaban retazos de los golpes. Alguien le alcanzó un buzo de mangas largas y todos presenciamos el dolor que sentía hasta en el alma mientras la prenda de tela le bajaba por el torso. Entonces salimos ante el apoyó de una multitud que nunca antes se había visto por los pagos. El pibe salió adelante, con el utilero abotonado a sus espaldas que le improvisaba un numero 55 con cinta adhesiva mientras aquel levantaba las cejas con un aire de lástima para saludarlo al retirado Dominguez que podía irse por la puerta grande si el pibe se lucía una vez más.
El partido fue crítico. Danubio estaba enterado de que nuestro equipo había recibido doce goles pero ninguno le habían convertido al perito balístico. Quizás por eso no ataco a lo loco y fue el equipo que nos jugó más ordenadamente aquel año, pero no por eso nos salvamos de que nos cagaran a pelotazos.
Había una fiera debajo de los tres palos que duplicaba sus lastimaduras cada vez que volaba enmarañado en su dolor y sacaba todo lo que caía cerca suyo. Trombossi, que había convertido 24 goles en todo el campeonato, más de los que había hecho en los últimos dos años juntos, nos había adelantado en el marcador cuatro minutos después de empezado el segundo tiempo con un cabezazo certero tras un centro largo y el descuido de los defensores, pero a nadie le importó mucho, porque el pibe seguía evitando que el arco se le derrumbara y a esa altura ya era el mejor arquero que jamás se había visto en campeonato de tal envergadura. Si Amadeo Carrizo era elegante cuando salía a descolgar los centros, este tipo era un bailarín en la materia. Extendía los brazos con arte y dulzura para tomar la pelota con sus dedos largos y finos hasta terminar por apoderarse de ella con las dos manos. Y así, a la vez que parecía un querubín en el aire, se lanzaba a los tobillos de los rivales para sacarles la pelota, y estiraba su flaco cuerpo de lado a lado para salvarnos el pellejo a todos.
Ese año toda esa gente estaba allí para comprobar si los rumores que decían que un tipo paraba las balas eran ciertos. Solo supimos que ibamos a lograrlo cuando, faltando cinco minutos, convertí un segundo gol inolvidable, aprovechando que el arquero rival había salido a cabecear un centro llovido de un córner, que podía haber acabado con nuestras ilusiones si el atajador de balas no sacaba una volea del capitán Martín Calzati que pegó en el centro de su rostro y salió boyando hacia la mitad de la cancha para que pudiéramos liquidar el partido.
Creó que nunca voy a poder borrar a ese personaje de mi vida. Ese día nos peleábamos con la gente para poder llevarlo en andas y contagiarnos con la sangre que le caía por los codos y las rodillas lastimadas, pero no hubo caso, era el ídolo del momento y el artífice de que todos tuviéramos nuestros quince minutos de gloria. Un domingo después del dos a cero, el resultado más abultado que tuvimos a nuestro favor en toda nuestra historia, Estrella Azul venció por cuatro goles a dos a Danubio y nos consagró automáticamente campeones. Nuestro técnico lloraba, pero no se sabía si de alegría o su llanto era producto de la tristeza de tener que abandonar el equipo, pero cualquiera de las hipótesis era producto de no poder creerlo posible. El gallego López, llegó ese día, el de nuestra consagración, extrañamente tarde, y con un antifaz de velorio prendido como una garrapata sobre su rostro. Él nos informó que al atajador de balas lo había sorprendido una por la espalda en un enfrentamiento armado por no haber querido escapar. La misma había rozado su corazón y encontrado salida por encima del travesaño de su omoplato. Era obvio, que después de haber tapado tantas y ahogado tantos gritos, una le iba a perforar el pecho y convertir su mito en una mentira más.
martes, julio 26, 2005
INSOMNIOS (trilogía)
OJALA ESA SONRISA
... Ojala te guste...
Ojala no me gustara ni un poco tu sonrisa
que no fuera de mi corazón,
que no abra una grieta en mi alma
para que nunca sea canción.
Ojala a tu lado no sean mil primaveras
que florezcan mi cuerpo tambien
que se corten mis alas en el vuelo
si tus manos no quieren creer.
Ojala mi plaza no sea tan roja
que los muros no quieran partir
que ni el cielo sea inmenso en su cielo
si tu voz no nos puede cubrir.
Ojala que a tu lado sea solo de día
para que no me encandile tu luz
cuando las sombras cubran mi vida
que tu boca no quiera querer.
Ojala no te dañe el dolor de mis ojos
que mis miedos no te puedan vencer
si un sol nuevo hoy sirve de abrigo
a la lluvia que oscureció mi ser.
Ojala que este sueño acabe pronto
que no me falte ni un minuto tu mirar
porque ojala que te quede mi mirada
que no sea indiferente a tu pasar.
Quisiera ser la razón un solo día
de la sonrisa mas hermosa que se vio.
La sonrisa mas hermosa
que mi puta vida vio.
..."Sin razones no se puede sonreir..." N.T.V.G
Naty: El otro día dijiste que vos tendrías que estar feliz, en el mejor momento como Edu, pero no te diste cuenta, que siempre, pero siempre, estuviste en mi mejor momento...
DIA FELIZ
Pobre del que no tenga sueños...
Algún día el sueño va a ser eterno
y la muerte no nos podrá rozar
estará todo el pueblo abrazado
será inmensa nuestra felicidad.
Estaremos tomados de la mano
no habrá jaulas que encierren libertad
un sol grande iluminará el cielo
y el dolor no nos encontrará.
No habrá trampas ni verdades gastadas
no habrá gente que disfrute al matar
me imagino un gran día estrellado
que no tenga cruces que lamentar.
Serán tiempos donde todo florezca
y la vida encuentre su lugar
ni un millón de voces malditas
podrán oscurecer nuestra realidad.
No habrá miedo ni hermanos perseguidos
no habrá sangre que nos pueda ensuciar
si se cumple todo lo que imagino
creo que hasta Dios va a llorar.
Se que ese día no está muy lejos
si tus ojos no dejan de brillar
cuando encuentre tu mano en el camino
será mucho mas fácil llegar.
No habrá gente que se muera por frío
ni vencidos que no quieran pelear
si se cumple todo lo que imagino
creo que hasta voy a llorar.
El sueño me sorprendió con birome en mano. Todavía no se como fue, creo que me pare a mirarlo como me soñaba. Y me acordé de cuatro personas. A ellos, pinceladas que le dan luz a mi vida, ahi les va...
Milagros: Por vos me acostumbre a no me dir la distancia ni por tiempo ni por lugar, solo por lo que creo normal, porque si es por metros se que estas lejos, porque si es por tiempo no se cuanto me falta, pero si es por mi, se que estas siempre a mi lado. Te hecho mucho de menos.
Bianca: Si tan solo tu voz me sirve para seguir adelante, como será verte otra vez. Creo que ese día muchos de mis sueños se van a hacer realidad. Me gustaría poder congelarte en mis días.
Luna: Sin tu carcajada diaria nada sería igual. Si supieras cuanto ayudaste a que yo sea feliz hoy por hoy. Vos espantas a todos los fantasmas. Tu sonrisa es la razón mas importante de mi rodar.
Jazmín: Si tu nombre se lleva mi llanto solo imaginandote, que será de mi...
DRAGONES Y PRINCESAS
Viejo... ojala estes orgulloso de mi.
Que la vida me de tiempo
para que juntos viajemos por los sueños...
Sueño con dragones y princesas
con historias de nobleza
donde muero siendo un héroe
y entregando el corazón.
Sueño con palabras que no existen
donde pienso en demagogia
para que mis ojos digan
lo que quieres escuchar.
Sueño que se suicide la muerte
cuando ya por fin se canse
de robar las alegrías
que no llegamos a soñar.
Sueño pero siempre estoy despierto
para sembrarme en tus lágrimas
dibujando en tu sonrisa
lo que el sueño no soñó.
Sueño que mis manos ya no sangran
y que sanan tus heridas
porque siento aqui en mi alma
que no sueñas porque temes despertar.
Sueño, y pobre del que no crea
que los sueños son eternos
cuando mi vida se muera
yo iluminaré mi sueño en ti.
Y si sueño es que mi viejo me enseño
que en sus epocas de niño
en la orilla de algún río
entre despierto y dormido
una vez me imaginó.
martes, junio 21, 2005
FANTASMAS DEL PASADO
Fantasma es todo aquel
que te lastima,
que el tiempo hace durar
hasta que seas consciente
que no te hace daño...
Los fantasmas del pasadohoy me vinieron a buscar
vieron el brillo en mis ojos
y lo quieren apagar.
Las palabras que convidan
hoy me quieren desgarrar
buscan abrir mil heridas
para mi sueño lastimar.
PERO EN MI ALMA
YA NO HAY LUGAR PARA EL DOLOR
NO PUEDE CAER DOS VECES
LO QUE YA UNA VEZ MURIO.
CUANDO CREI NACER DE NUEVO
SE HIZO OSCURA MI RAZON
MURIO EN TUS BRAZOS LA SEMILLA
QUE ASTILLO A MI CORAZON.
Las mismas manos que sembraron
me quieren hoy sacrificar
siempre fue fácil hacer fuego
cuando el árbol se cayó.
Cada mañana miro al cielo
para ver brillar un sol
no puede faltar de nuevo
la luz que desapareció.
Y DENTRO DE MI RECUERDO
SE HIZO SILENCIO AQUELLA VOZ
SE VOLVIO SOMBRAS TU CAMINO
Y YA NADIE TE CREYO.
CUANDO CREI ESTAR PERDIDO
MI SANGRE SE HIZO CANCION
Y LOS QUE ME DIERON MUERTO
LLORARAN MI REVOLUCION.
miércoles, mayo 18, 2005
PRESAGIOS
Que la vida te de el doble
de lo que deseas para mi.
Ella sueña que ve la catástrofe por televisión. Entre los brazos, y los ojos, y las bocas, y los rezos, y ese río incontenible de sangre, y los muertos, reconoce una pierna que se mezcló con su piel infinitas veces y se le llena la cara de espanto. Sale corriendo porque cree que se le escurre la mitad de su vida, por no decir toda, que quedaría muy absoluto para esta historia. Toma un teléfono, o lo pide prestado, lo que no es un detalle peculiar en el recuerdo posterior de un sueño, y disca un número casi de memoria y es esa misma voz que recuerda la que devuelve el saludo mientras ella cuelga sin decir palabra. Entonces despierta, y esta acostada en un asilo en el norte de la ciudad, lejos de su hogar, con la brisa del campo acariciandole el rostro, y el ojo izquierdo de la luna iluminando su alma, y una mano que le cruza todo el cuerpo desnudo culminando un abrazo.
Seguro se trata de una pesadilla, por eso vuelve a cerrar los ojos. Y siente como el viento que entra por la ventana le roza sus cabellos y le renueva la pesadez a sus párpados. Y sueña que ella espera. Aguarda porque dice que no hay nada mas romántico que dos hombres se batan a duelo por su nombre. Se da cuenta que lo que ponen en juego es mucho más que su orgullo.
Y allá vienen. Si a lo lejos ya se ven; el primero, el que acaba de doblar la esquina, es antiguo amor ya, es la añoranza de lo que se pudiese haber sido y no se es, es el hombre que se dice a si mismo que este relato es parte de un sueño que el nunca soñó. Es el jinete que debería esperar el primer golpe, y si todavía la vida pasea por los laberintos de su ser despues de eso, mostrar su destreza en esto de los duelos, porque ahora es su turno, porque ha ensayado la muerte con el dolor que los distintos golpes le han abierto en heridas que no cicatrizan. El del otro rincón no piensa tanto, quizá porque no hay apuestas que vayan en su contra, tal vez porque sabe que aun cuando tenga que mirar al mundo desde el suelo nada le asegura que perderá sus caricias, que, como bien sabemos en estos casos, no está dispuesta a irse con el ganador tan rápidamente, aunque es de fiar que asi lo haga, sino que está preparada también para correr hacia el convaleciente, y llevarlo en andas, como el dueño de esos días que es, y decirle que no importa la derrota sino el intento.
Y para que describir una batalla si ya sabemos que es. Es como cuando ella me pide que apague la luz porque no le gusta que la vea gozar. Se esfuman las palabras después de eso. Entonces vuelve a despertar, pero esta vez está en su casa llorando ya, sabiendo que pasó otra pesadilla. El calor del hogar no se siente a esas horas de la madrugada y ya no hay manos que recorran su ser porque se acabaron los abrazos.
Seca sus ojos vidriosos y los cierra. Y sueña que lo ha perdido todo, que se acerca a un cajón de madera donde yace la única persona que no le ha regateado nada en su vida. Las lágrimas se fugan sin permiso, impertinentes. Y sueña nuevamente que lo ha perdido todo, que no hay revancha porque sabe que no podrá aspirar a algo mejor, sin tener en cuenta ningún parámetro entre que es "mejor" y que es "peor", que eso no nos incumbe, y que nunca más volverá a ser feliz.
Pero en cambio el sueño la ha sorprendido a ella esta vez, porque sabe que no está dormida.
..."Por mis penas baila
y por tu soledad (eterna)..."
SE HIZO BARRO
Fer..., que mis palabras hagan
eco detrás de las Sierras.
Si nos unió la esperanza
de despertar a un mundo mejor
donde la muerte llegue justo
para borrarnos el dolor.
Si se volvió luz la memoria
para que el sueño siga en pie
si se llenaron de brillo mis ojos
cuando perdimos nuestra fe.
Si la sangre se hizo barro
y la agonía de mi voz
hizo derrota del silencio
para sembrarte el corazón.
Si se apagó el resplandor
que le da fuerza a mi verdad
si ya no cumplo tu ilusión
y el cielo se volvió a nublar.
No me dejes caer.
No me veas llorar.
Yo siempre regresaré
para poderte empujar
mi voz será la semilla
que riegue la eternidad.
jueves, mayo 12, 2005
REBVOQUE!
La página se encuentra en reparación.
Porque aunque usted no lo crea se me esta viniendo el techo abajo, por los hongos vio. Si el otro dia se me cayó cromaniones en la cabeza y casi me mata, diga que justo me llamo mi mama para que le haga un mandado con la bolsa de tela, porque para las botellas es mejor.
Y buehhhh! Tuve que meter la mano en el bolsillo y llamar a un albañil para que me haga una losa con techo de alambre entre el revoque y quede mejor!
Asi que sepa disculpar si de repente esta leyendo y se le cae la estanteria de las consonantes, es que se nos acabaron las sabanas viejas para cubrirlas.
martes, mayo 03, 2005
REVOLUCIÓN
Por que será que muchas veces
encuentro en mis silencios
la palabra perfecta,
por que será que
en mis discursos está
lo que hubiese deseado callarme,
por qué será que mi destino
se me aparta del camino
en contra de mi voluntad,
por que será que siempre
que quise olvidar a alguien
me puse como un tonto a llorar.
Por que será que soy ateo
y que lo mínimo en que creo
está tan lejos de ser verdad,
por que será que el tiempo
es lo único imposible de recuperar
por que será que no le temo
ni al futuro ni a la muerte
y solo espero que la suerte
me sorprensa una vez más,
por que seré tan optimista
si está claro y a la vista
que no podré ganar,
por que será que en este mundo
se fabrica tanta muerte,
si es sabido que en la guerra
nadie gana ni está cerca de triunfar.
por que será que hay tan poco
que aun merezca mi aprecio,
por que será que no encuentro
una luz que encienda el cielo,
ni el calor de una mano
del que quiera ser mi hermano,
por que será que no hay precio
que pueda comprar mis días,
por que será que no comprendo
pues ser feliz cuesta tanto,
por que será si es tan ínfimo
lo que me lleva hasta el llanto,
por que será que no encuentro
un horizonte cercano
si anochece como siempre
y el sol sigue saliendo a diario.
Por que será que ya he perdido
lo que quisiera seguir preservando
por que será que estoy muriendo
y nadie me está ayudando.
Por que será que me pregunto
y me sigo cuestionando,
por que no siento el dolor
si se que me esta acechando,
por que será que el corazón
no quiere seguir latiendo,
me pide revolución,
me pide seguir luchando,
y puede que tenga razón,
y que algo sea cierto,
lo que falta acá sos vos
para que todo sea perfecto.
Por qué te extrañaré tanto.
encuentro en mis silencios
la palabra perfecta,
por que será que
en mis discursos está
lo que hubiese deseado callarme,
por qué será que mi destino
se me aparta del camino
en contra de mi voluntad,
por que será que siempre
que quise olvidar a alguien
me puse como un tonto a llorar.
Por que será que soy ateo
y que lo mínimo en que creo
está tan lejos de ser verdad,
por que será que el tiempo
es lo único imposible de recuperar
por que será que no le temo
ni al futuro ni a la muerte
y solo espero que la suerte
me sorprensa una vez más,
por que seré tan optimista
si está claro y a la vista
que no podré ganar,
por que será que en este mundo
se fabrica tanta muerte,
si es sabido que en la guerra
nadie gana ni está cerca de triunfar.
por que será que hay tan poco
que aun merezca mi aprecio,
por que será que no encuentro
una luz que encienda el cielo,
ni el calor de una mano
del que quiera ser mi hermano,
por que será que no hay precio
que pueda comprar mis días,
por que será que no comprendo
pues ser feliz cuesta tanto,
por que será si es tan ínfimo
lo que me lleva hasta el llanto,
por que será que no encuentro
un horizonte cercano
si anochece como siempre
y el sol sigue saliendo a diario.
Por que será que ya he perdido
lo que quisiera seguir preservando
por que será que estoy muriendo
y nadie me está ayudando.
Por que será que me pregunto
y me sigo cuestionando,
por que no siento el dolor
si se que me esta acechando,
por que será que el corazón
no quiere seguir latiendo,
me pide revolución,
me pide seguir luchando,
y puede que tenga razón,
y que algo sea cierto,
lo que falta acá sos vos
para que todo sea perfecto.
Por qué te extrañaré tanto.
viernes, abril 22, 2005
GRACIAS!
GRACIAS A TODOS POR TANTO AMOR. NO SE SI SOY MERECEDOR DE TANTO. SE QUE MUCHOS DE USTEDES ME QUIEREN BIEN Y POR ESO LUCHAN A DIARIO, POR ESO LES AGRADEZCO. OTROS NO ME CONOCEN (KEILYNG, HECHIZA) PERO ME REGALAN TANTO CARIÑO QUE PARECE QUE ME CONOCIERAN DE TODA LA VIDA. DESDE YA LES AGRADEZCO MUCHO, PORQUE LOS DIAS COMO HOY QUE ME LEVANTO CON EL PIE DERECHO, YA QUE SOY ZURDO, LOS TENGO A USTEDES AHI PARA RECORDARME QUE VALE LA PENA SEGUIR LUCHANDOLA.
GRACIAS POR TODO. Y SI EL AMOR SE PARECE AL DOLOR, ENTONCES SOY TODO DOLOR, POR LO QUE MUCHOS YA SABEN.
LES DEJO UN ADELANTO DE LO QUE SE VIENE:
"ALGÚN DÍA EL SUEÑO VA A SER ETERNO
Y LA MUERTE NO NOS PODRÁ ROZAR
ESTARÁ TODO EL PUEBLO ABRAZADO
SERÁ INMENSA NUESTRA FELICIDAD.
...
NO HABRÁ TRAMPAS NI VERDADES GASTADAS
NO HABRÁ GENTE QUE DISFRUTE AL MATAR
ME IMAGINO UN GRAN CIELO ESTRELLADO
QUE NO TENGA CRUCES QUE LAMENTAR"
GRACIAS NUEVAMENTE. LOS QUIERO MUCHO A TODOS.
"Y SI NO HAY AMOR... QUE NO HAYA NADA ENTONCES, ALMA MIA! NO VAS A REGATEAR" (INDIO SOLARI)
GRACIAS POR TODO. Y SI EL AMOR SE PARECE AL DOLOR, ENTONCES SOY TODO DOLOR, POR LO QUE MUCHOS YA SABEN.
LES DEJO UN ADELANTO DE LO QUE SE VIENE:
"ALGÚN DÍA EL SUEÑO VA A SER ETERNO
Y LA MUERTE NO NOS PODRÁ ROZAR
ESTARÁ TODO EL PUEBLO ABRAZADO
SERÁ INMENSA NUESTRA FELICIDAD.
...
NO HABRÁ TRAMPAS NI VERDADES GASTADAS
NO HABRÁ GENTE QUE DISFRUTE AL MATAR
ME IMAGINO UN GRAN CIELO ESTRELLADO
QUE NO TENGA CRUCES QUE LAMENTAR"
GRACIAS NUEVAMENTE. LOS QUIERO MUCHO A TODOS.
"Y SI NO HAY AMOR... QUE NO HAYA NADA ENTONCES, ALMA MIA! NO VAS A REGATEAR" (INDIO SOLARI)
martes, abril 19, 2005
A Caro,
que riega de amor
la semilla dentro suyo.
Como hace un poeta de letras y excusas
para nombrar la semilla en tu vientre
para explicar con palabras lo que se siente
tener otra vida dentro de tu ser.
Como hace este mensajero de paz
para llamar la caricia en tu panza
o dibujar una lágrima redonda de sal
que riegue de amor la semilla en tu piel.
Como hago, que alguien me explique
si no tengo experiencia de padre
si me cuesta aceptar tanta ausencia
desde que el milagro se hizo canción.
Como hago, vos madre, contame
que se siente ese árbol creciendo
que acaricia por dentro tu cuerpo
y se acuesta en tu alma a descansar.
Como hago si no tengo adjetivos
si no encuentro pretextos bastantes
si se muere mi pluma constante
escuchando el latir que nace en ti.
Caro: no se si es lo que esperabas o lo que yo buscaba, pero es algo. Espero que ese bebe traiga todo lo que te mereces y la paz, entre otras cosas, que esperamos los argentinos.
sábado, abril 09, 2005
PERLA DE SAL
Si las lágrimas fuesen años,
creo que sería eterno.
Una gota de sal se perdió
de tu cara
intentaba esquivar al dolor
pero no pudo hacerlo.
En su frágil camino encontró
la dulzura de miel
de tus labios
y no se atrevió a seguir.
El camino que ella eligió
fue la muerte
del pasado cruel
que no dejó manchas allí.
Y tu boca la sorprendió
en su huida sin preguntar,
si el amor se parece al dolor
yo no quiero doler.
jueves, marzo 31, 2005
PARTIMOS SIN DECIR ADIÓS
A Mavi, que con su llanto
sigue alimentando a mi corazon...
Si una pena es una herida
que hace un zurco al corazón
te exijo que escribas tu historia,
que no te entregues al temor.
Ojalá mi grito no se escuche
Ojalá mi grito no se escuche
que no deba silenciar tu voz
que se den cuenta que estamos presentes
los que partimos sin decir adiós.
Si un suspiro es aire que sobra
Si un suspiro es aire que sobra
por algo que está en falta
te pido que no dejes de creer
para que podamos morir de pie.
Tal vez los muertos se hagan canción,
Tal vez los muertos se hagan canción,
que se junten nuestras almas,
que el sol brille en todos lados
donde dejó su huella el dolor.
Y si te vuelvo a ver algún día
Y si te vuelvo a ver algún día
será muy lejos de estos muros,
pero te llevaré conmigo de viaje
si mi voz hace eco en otros mundos.
lunes, marzo 28, 2005
ANSUNDAY
Ya ni recuerdo como fue. Solo se que un día, el sol no apareció. Y al otro día tampoco. Ni al otro, ni al otro. Primero pensamos que era algo del tiempo, si hasta el servicio meteorológico no sabía que pasaba. Pero no. Después dijeron que no tenía nada que ver, que el sol se había caído o bien se había extinguido.
- Como puede extinguirse el sol - me pregunté.
- Simplemente me cansé de ser - contestaron a mi lado.
Me di vuelta y tuve que tapar mis ojos para no quedarme ciego. Me encandilaba.
DIOS ESTÁ TODO CAGADO
Dios está todo cagado,
porque no entiende.
Yo crei que estaba solo
pero me equivoqué,
y empecé a creer
que si ibamos codo a codo
como ibamos a perder.
Y después te vi,
en tu vuelo que empezo bajo
y fuiste creciendo de a poco
hasta el cielo te vi llegar.
Te perdi de vista
dentro de las nubes.
Dios está todo cagado
porque podés cubrienos a todos
y él puede dejar de ser Dios.
porque no entiende.
Yo crei que estaba solo
pero me equivoqué,
y empecé a creer
que si ibamos codo a codo
como ibamos a perder.
Y después te vi,
en tu vuelo que empezo bajo
y fuiste creciendo de a poco
hasta el cielo te vi llegar.
Te perdi de vista
dentro de las nubes.
Dios está todo cagado
porque podés cubrienos a todos
y él puede dejar de ser Dios.
jueves, marzo 24, 2005
HOMBRE DE ESTA TIERRA
Yo no quiero acostumbrarme
a perderme en la memoria
que el dolor sea la muerte
y el pincel de nuestra historia.
Por fin van a vencerme
cuando me arranquen los brazos
¿quién podrá confiar en mi
con mi sueño en mil pedazos?
Yo no creo en ningún dios
no soy un ícono de guerra
siento con el corazón
como hombre de esta tierra.
Cuando me roce la muerte
seré una espina que sangre
podrán callar mi voz
pero no borrarme de tu alma.
Yo no quiero hacerte mal
quiero despertar en tu ser
curar tu herida con mi sol
para que deje de doler.
A 29 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO QUE SE LLEVO MÁS DE 30.000 ALMAS. TODAVIA ESPERAMOS LA OBEDIENCIA DEBIDA, EL PUNTO FINAL Y EL INDULTO PARA EL DOLOR DE NUESTRAS MADRES, ABUELAS, E H.I.JO.S.
a perderme en la memoria
que el dolor sea la muerte
y el pincel de nuestra historia.
Por fin van a vencerme
cuando me arranquen los brazos
¿quién podrá confiar en mi
con mi sueño en mil pedazos?
Yo no creo en ningún dios
no soy un ícono de guerra
siento con el corazón
como hombre de esta tierra.
Cuando me roce la muerte
seré una espina que sangre
podrán callar mi voz
pero no borrarme de tu alma.
Yo no quiero hacerte mal
quiero despertar en tu ser
curar tu herida con mi sol
para que deje de doler.
A 29 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO QUE SE LLEVO MÁS DE 30.000 ALMAS. TODAVIA ESPERAMOS LA OBEDIENCIA DEBIDA, EL PUNTO FINAL Y EL INDULTO PARA EL DOLOR DE NUESTRAS MADRES, ABUELAS, E H.I.JO.S.
miércoles, marzo 23, 2005
MILAGROS ( episodio II )
Si de repente recuerdo
la ronrisa en tu rostro
y me brotan las ganas
de extrañarte en silencio
o escribirte canciones
y romper los papeles
en que anoto tu nombre,
si de repente me olvido
que no estás a mi lado
y me vienen las ancias
de susurrarte al oído
o jugar con tus manos
de aire y ausencia
de volver en el tiempo,
si de repente me pierdo
en la paz de tus ojos
y ya no encuentro porqué
ni las huellas que ayer
me hicieron al camino
regalando la inocencia
que prendiste dentro mío,
y si no tengo ganas
de encontrarte tan pronto
de mecerte en mis brazos
y regalarte palabras,
si no tengo ganas
de llorarte en silencio
y me rompo en la bronca
que apartó nuestras voces,
si me vuelvo más loco
cada vez que me faltas,
si no tengo el consuelo
de los sueños que anido,
si me falta tu voz,
si me siento vacío,
si me muero mil veces
dentro del corazón
para que estés conmigo.
la ronrisa en tu rostro
y me brotan las ganas
de extrañarte en silencio
o escribirte canciones
y romper los papeles
en que anoto tu nombre,
si de repente me olvido
que no estás a mi lado
y me vienen las ancias
de susurrarte al oído
o jugar con tus manos
de aire y ausencia
de volver en el tiempo,
si de repente me pierdo
en la paz de tus ojos
y ya no encuentro porqué
ni las huellas que ayer
me hicieron al camino
regalando la inocencia
que prendiste dentro mío,
y si no tengo ganas
de encontrarte tan pronto
de mecerte en mis brazos
y regalarte palabras,
si no tengo ganas
de llorarte en silencio
y me rompo en la bronca
que apartó nuestras voces,
si me vuelvo más loco
cada vez que me faltas,
si no tengo el consuelo
de los sueños que anido,
si me falta tu voz,
si me siento vacío,
si me muero mil veces
dentro del corazón
para que estés conmigo.
MILAGROS ( episodio I )
Me pregunto si podrás escucharme,
si sabrás que lloro por las noches,
que no entiendo porque no sonreis,
porque mi vida cambió desde que te fuiste.
Ya no encuentro salida a nada,
y te extraño,
porque mi ilusión no llega a tocarte.
Sabrás que te veo en mis sueños,
que no entiendo el ciclo de la vida,
porqué ya no puedo mirarte,
porqué tu canción ya no sigue tocando,
porqué las estrellas se apagan,
porqué se iluminan mis ojos con tu brillo.
Ultimamente me pregunto si creciste,
si sabrás que todos de este lado te amamos,
y que no puedo entender.
Porque mi corazón ya es parte de tu recuerdo,
si el milagro se convirtió en ángel,
y el ángel refugia las almas.
si sabrás que lloro por las noches,
que no entiendo porque no sonreis,
porque mi vida cambió desde que te fuiste.
Ya no encuentro salida a nada,
y te extraño,
porque mi ilusión no llega a tocarte.
Sabrás que te veo en mis sueños,
que no entiendo el ciclo de la vida,
porqué ya no puedo mirarte,
porqué tu canción ya no sigue tocando,
porqué las estrellas se apagan,
porqué se iluminan mis ojos con tu brillo.
Ultimamente me pregunto si creciste,
si sabrás que todos de este lado te amamos,
y que no puedo entender.
Porque mi corazón ya es parte de tu recuerdo,
si el milagro se convirtió en ángel,
y el ángel refugia las almas.
martes, marzo 22, 2005
MANTEL DE FLORES
Detesto los gatos.
Pero más detesto a los inoportunos.
No me gustan los manteles floreados
desde que volcaste mi rojo vino
sobre los geranios aquel otoño.
No se porque escribo,
si no me gusta hacerlo.
Creo que porque menos me gusta
no hacer nada al respecto.
Y al respecto quiero hablarte.
Al respecto de los gatos,
los malditos inoportunos,
los manteles y la escritura.
Nunca te dije que yo maté al felino
aunque no haya sido adrede,
fui yo quien confundi el balanceado
con el veneno para ratas.
Si supieras con que emoción
digirió aquella última cena,
como si supiera despedirse.
Un inoportuno,
porque habías quedado en responderme
si aceptabas que nos casemos,
para cumplirle el sueño a "mamá",
pero el llanto te bloqueo
saco lo peor tuyo y te hizo lejana,
y no solo olvidastes los anillos
sino que dejastes por un mes casi
el mantel con malbec del 97
y no reparaste en nada.
Ni siquiera en el papel que cortaste
para regalarme tus últimas líneas,
"No sos vos, soy yo, necesito riempo."
fue lo único que dibujastes en la hoja,
pero antes la cortaste, la quebraste
justo por la mitad. La boleta del gas.
Y ahora estoy enmarañado acá,
odiando todo lo que te extraño,
en medio de una cola de horas
porque se me ocurrió alegrarte
y alimentarte el gato,
pero me equivoqué,
porque recién me despertaba
de una larga siesta de lluvia
y el animal no supo sobrevivir.
Pero más detesto a los inoportunos.
No me gustan los manteles floreados
desde que volcaste mi rojo vino
sobre los geranios aquel otoño.
No se porque escribo,
si no me gusta hacerlo.
Creo que porque menos me gusta
no hacer nada al respecto.
Y al respecto quiero hablarte.
Al respecto de los gatos,
los malditos inoportunos,
los manteles y la escritura.
Nunca te dije que yo maté al felino
aunque no haya sido adrede,
fui yo quien confundi el balanceado
con el veneno para ratas.
Si supieras con que emoción
digirió aquella última cena,
como si supiera despedirse.
Un inoportuno,
porque habías quedado en responderme
si aceptabas que nos casemos,
para cumplirle el sueño a "mamá",
pero el llanto te bloqueo
saco lo peor tuyo y te hizo lejana,
y no solo olvidastes los anillos
sino que dejastes por un mes casi
el mantel con malbec del 97
y no reparaste en nada.
Ni siquiera en el papel que cortaste
para regalarme tus últimas líneas,
"No sos vos, soy yo, necesito riempo."
fue lo único que dibujastes en la hoja,
pero antes la cortaste, la quebraste
justo por la mitad. La boleta del gas.
Y ahora estoy enmarañado acá,
odiando todo lo que te extraño,
en medio de una cola de horas
porque se me ocurrió alegrarte
y alimentarte el gato,
pero me equivoqué,
porque recién me despertaba
de una larga siesta de lluvia
y el animal no supo sobrevivir.
lunes, marzo 21, 2005
VAQUITA
Acabo de pedir mis tres deseos, pero en vez de volar, la vaquita fallecio sobre mi dedo antes de caer al precipicio sin fin.
sábado, marzo 19, 2005
LOS NINGUNOS Y LOS NINGUNEADOS
La naturaleza no es sabia, de eso ya no tengo dudas. Y voy a discutirlo a muerte con todo aquel que piense lo contrario. Porque si es sabia, entonces está cobrando cada vez más caros sus intereses, porque de otra manera no tiene explicación.
Hace más de un mes que leo en todos los diarios y escucho en las radios cada vez más atrocidades sobre el desastre natural que azotó a casi una decena de paises de Asia y Africa. Y los números y las palabras ya resultan escasos. Los índices más baratos miden nuestras muertes como si estuvieran midiendo la cantidad de lluvia que cae en un año en el desierto del nunca jamás. Uno, dos, tres, y asi hasta un millón. Esto es la naturaleza. La Madretierra. Es todo aquello que esperamos con ansia de vez en cuando, para que se ocupe de esconder ciertas cosas desde ahora y para siempre.
Trescientos mil, cuatrocientos mil, en que se diferencian, si a nadie parece importarle. Lo cierto es que el tsunami asiático es la tercer catástrofe en orden de muertos de la historia de la humanidad. Eso hasta ahora y sin contar los miles que morirán en los próximos meses por enfermedades y pestes y los millones que lo han perdido todo. Y aunque, no se si por horror o por pereza, no me he ocupado de buscar las otras dos, estoy seguro que han arrasado y destrozado a lugares igual de pobres y desolados. Pero no podemos siquiera pronunciar palabra, porque la naturaleza es sabia.
¿Quienes son los que pronunciaron tal estupidez? Nosotros que nos encontramos a miles de kilómetros ya perdimos la cuenta, los que festejan seguir respirando solo recuerdan una ola de diez o veinte metros porque no se atreven a hacer estadísticas sobre su costo de vida, los que descanzan en salas bunkerizadas ni siquiera se enteraron que el mar paradisíaco de Tailandia devuelve cuerpos sin vida como si fueran algas sobre las arenas de color púrpura.
Todos preferimos no ver hasta que nos tapan los ojos de cadáveres. Elegimos no hablar hasta que nos llenan la boca de sangre y dolor. Y después empezamos a justificar nuestras miserias, las que nos hacen cada vez más no humanos, la inocencia que esta vez nos robó el agua, y que otra vez hace muchos años fue el fuego o la tierra misma. Pero así son las catástrofes, las naturales, las que menos lastiman.
Las catastrofes humanas son peores. Aunque sus denominaciones no difieren mucho. Algunas de ellas se llaman Bush o Aznar, otras Videla o Hitler, y ya han duplicado las cifras propias del infinito. Y son peores porque hay gente que las festeja. Son peores porque nadie las recuerda. Y los que las anidamos en la memoria, preferimos creer a veces que a toda esa gente que falta la arrastro el agua, o se fueron de viaje muy lejos.
Tal vez he encarado mal la introducción de esta historia. La naturaleza es más sabia de lo que muchos pensamos. Porque es el pretexto más fácil para justificar de vez en cuando el deceso de miles o millones de personas. y por otro lado es el salvataje de esa gente destinada a morir por las bombas que los paises hiperindustrializados y primermunditas prueban en los territorios ninguneados, es la forma más práctica de escaparle a las dictaduras y a los tiranos, es la manera más humana de creer que vamos por el buen camino.
Pero mientras existamos las personas nadie necesitará justificar las masacres. Nosotros estamos hechos para olvidar muy facilmente. Y tiempo de por medio, la naturaleza nos llevará a unos cuantos a pasear por ahi, para evitarnos los Vietnam`s y las guerras por petróleo, para salvarnos de la locura y el fanatismo desmedido, para convertirnos en parte de la creación que le dio ojos y boca y manos a un ser que no es capaz de ver mucho menos de hablar y que resulta imposible que haga algo si no es para justificar lo injustificable.
LACANDONA
Como se escribe la historia
de un pais empobrecido
algunos creen que con sangre
o hay que darse por vencido
o tal vez hacerse el muerto
no mirar para adelante
quizás empuñar un arma
imitando al Subcomandante.
Qué pasa en esa selva
quién es ese enmascarado
se pregunta toda la gente
se cuestiona desde el estado,
ya se sienten esas voces
de seres que no tienen rostro
que durante tanto tiempo
se sintieron ignorados.
Porqué tienen tanta prisa
los señores del gobierno
acaso le tienen miedo
a un racimo de encapuchados
que vienen bajando lento
con piedras en los bolsillos
para romper el espejo
que los tiene postergados.
Pero aquellos zapatistas
no quieren guerra y olvido
solo quieren un pedazo
de lo que tienen merecido,
tampoco quieren angustia
y empujan su soledad
quisieran vivir por la patria
y morir por la libertad.
Los mismos que no los oían
cuando estaban cara a cara
son los que ahora no entienden
porque las tienen tapadas,
la máscara tiene vida
y representa la lucha
es la cara mas humilde
de la sociedad engañada.
Porqué no mueren peleando
les preguntan por los diarios
ya no pueden perdonar
que la vida dure tanto
y va a hacer cuarenta años
de que lo hizo un tal Guevara
hoy es póster de retrete
de la sociedad aburguesada.
Siempre ha sido más barato
Comprar balas que justicia
sigue siendo un beneficio
asesinar que educar indígenas
la revolución de Chiapas
es la ventana del mundo
no hay que pararse en el Marcos
sino en todo lo que está oculto.
Un grupo de iluminados
pone precio a las cabezas
y la virgen Lacandona
protege a los que le rezan
querido Subcomandante
que no te toque la muerte
que no te falte la voz
aunque sea cuestión de suerte.
Y en una lata de sardinas
me lanzo a conquistar Europa
con el ilustre Durito
pasamontaña y sin ropa
porque esta vida de fábula
me empieza a mostrar la cara
es un rostro aborigen,
y en vez de piel tiene máscara.
de un pais empobrecido
algunos creen que con sangre
o hay que darse por vencido
o tal vez hacerse el muerto
no mirar para adelante
quizás empuñar un arma
imitando al Subcomandante.
Qué pasa en esa selva
quién es ese enmascarado
se pregunta toda la gente
se cuestiona desde el estado,
ya se sienten esas voces
de seres que no tienen rostro
que durante tanto tiempo
se sintieron ignorados.
Porqué tienen tanta prisa
los señores del gobierno
acaso le tienen miedo
a un racimo de encapuchados
que vienen bajando lento
con piedras en los bolsillos
para romper el espejo
que los tiene postergados.
Pero aquellos zapatistas
no quieren guerra y olvido
solo quieren un pedazo
de lo que tienen merecido,
tampoco quieren angustia
y empujan su soledad
quisieran vivir por la patria
y morir por la libertad.
Los mismos que no los oían
cuando estaban cara a cara
son los que ahora no entienden
porque las tienen tapadas,
la máscara tiene vida
y representa la lucha
es la cara mas humilde
de la sociedad engañada.
Porqué no mueren peleando
les preguntan por los diarios
ya no pueden perdonar
que la vida dure tanto
y va a hacer cuarenta años
de que lo hizo un tal Guevara
hoy es póster de retrete
de la sociedad aburguesada.
Siempre ha sido más barato
Comprar balas que justicia
sigue siendo un beneficio
asesinar que educar indígenas
la revolución de Chiapas
es la ventana del mundo
no hay que pararse en el Marcos
sino en todo lo que está oculto.
Un grupo de iluminados
pone precio a las cabezas
y la virgen Lacandona
protege a los que le rezan
querido Subcomandante
que no te toque la muerte
que no te falte la voz
aunque sea cuestión de suerte.
Y en una lata de sardinas
me lanzo a conquistar Europa
con el ilustre Durito
pasamontaña y sin ropa
porque esta vida de fábula
me empieza a mostrar la cara
es un rostro aborigen,
y en vez de piel tiene máscara.
viernes, marzo 18, 2005
DEDOS PALOMAS
Sus manos dibujan corazones
en el aire,
y con una aguja imaginaria
los explota y sonrié.
Después rompe la hoja
que no existe frente a sus ojos
se fatiga y se entrega
al llanto y las maldiciones.
Empieza a deletrear
algo que parece mi nombre
y lo tacha, mientras con la aguja
agujerea sus dedos palomas
sus yemas de besos y flores
e inunda la imagen con su sangre
y deja que fluya.
Y así desangra su pensamiento
sobre mi, sobre nadie,
y despierto empapado de sudor,
entre hojas y corazones,
papeles con su nombre
y la poca sangre que me queda
borrando su huella.
en el aire,
y con una aguja imaginaria
los explota y sonrié.
Después rompe la hoja
que no existe frente a sus ojos
se fatiga y se entrega
al llanto y las maldiciones.
Empieza a deletrear
algo que parece mi nombre
y lo tacha, mientras con la aguja
agujerea sus dedos palomas
sus yemas de besos y flores
e inunda la imagen con su sangre
y deja que fluya.
Y así desangra su pensamiento
sobre mi, sobre nadie,
y despierto empapado de sudor,
entre hojas y corazones,
papeles con su nombre
y la poca sangre que me queda
borrando su huella.
LA LUNA Y TU BOCA
Una triste luna llena
se coló por mi ventana
y me habló sobre una pena
por haber sido engañada.
Tiene la cara redonda
y una lágrima rezbala
mientras vaga por las noches
se le clava algún reproche.
Se la escucha demolida
su voz suena desgarrada
de naturaleza herida
tiene el alma extraviada.
Ella misma que ilumina
a los tristes soñadores
a su muerte se encamina
por perder las ilusiones.
Qué vacía está la noche!
sin el blanco de su cuerpo
¿qué será del nuevo día
si se enteran que se ha muerto?
se coló por mi ventana
y me habló sobre una pena
por haber sido engañada.
Tiene la cara redonda
y una lágrima rezbala
mientras vaga por las noches
se le clava algún reproche.
Se la escucha demolida
su voz suena desgarrada
de naturaleza herida
tiene el alma extraviada.
Ella misma que ilumina
a los tristes soñadores
a su muerte se encamina
por perder las ilusiones.
Qué vacía está la noche!
sin el blanco de su cuerpo
¿qué será del nuevo día
si se enteran que se ha muerto?
EL ESPEJO
Nada vale tanta mala suerte.
Pero es verdad, el amor es triste.
Yo que creía ser dichoso,
solo soy un pobre diablo.
Y para peor, sin suerte.
Si pedía retenerla para siempre,
al primer cambio se marchaba,
si pedia solo verla,
el día se volvia negro,
si tan solo la extrañaba,
el reloj era mi enemigo.
Así el amor se hizo la intersección
de dos calles que nunca se cruzan.
Ni siquiera en el estravismo
del infinito.
Y el corazón, el más desdichado,
se fue acostumbrando a perder,
se resignó al dolor y se apagó,
quizás porque se dió cuenta
que en otra vida fue espejo
y al romperse en mil muertes
me condeno a la peor
de las malas suertes.
...Y siete por mil es mucho tiempo.
Pero es verdad, el amor es triste.
Yo que creía ser dichoso,
solo soy un pobre diablo.
Y para peor, sin suerte.
Si pedía retenerla para siempre,
al primer cambio se marchaba,
si pedia solo verla,
el día se volvia negro,
si tan solo la extrañaba,
el reloj era mi enemigo.
Así el amor se hizo la intersección
de dos calles que nunca se cruzan.
Ni siquiera en el estravismo
del infinito.
Y el corazón, el más desdichado,
se fue acostumbrando a perder,
se resignó al dolor y se apagó,
quizás porque se dió cuenta
que en otra vida fue espejo
y al romperse en mil muertes
me condeno a la peor
de las malas suertes.
...Y siete por mil es mucho tiempo.
CUMPLEAÑOS FELIZ?
Diecinueve son los años que cumplió
dieciocho los anhelos que olvidó
diecisiete veces dije que la amaba
y el dieciseis esperaba en un rincón.
Quince veces tuve miedo de seguirla
y no pude persuadirla del misterio
que provoca que catorce
abran la boca de su honor.
Trece veces la engañaron
y ella no quiso negarlo
y lloró sin compasión.
Muchas veces me pregunto
si se puede no quererla
o negarse a conocerla
un poco más.
Doce años su primer beso contó.
Por los once que intentaron
y los diez que se negaron
a su amor.
Nueve tipos prometieron cuidarla
y otros ocho se quedaron en la nada
siete amargos desencantos
seis fracasos y no tanto
le agobiaron la razón.
Y sus cinco pensamientos
cuatro rosas marchitando
y llevando el desencanto
de tres suspiros buscando
el aire que alguien le robó.
Y no puedo yo explicarme
si su voz podrá tocarme
y borrar todo el pasado
que partió.
Son sus manos dos palomas
que acarician el aroma
de un amor que floreció.
Y no quisiera olvidarme
de hablar de no ser nada
y aunque falte mucho tiempo
o no piense en el momento
no imagino su mirada
encerrada por ahí.
Como humilde despedida
y el amor que me merece
toda mi niñez perdida
solo por una mujer
que se precia con sus actos
y el dolor que va borrando
a mi frágil corazón.
dieciocho los anhelos que olvidó
diecisiete veces dije que la amaba
y el dieciseis esperaba en un rincón.
Quince veces tuve miedo de seguirla
y no pude persuadirla del misterio
que provoca que catorce
abran la boca de su honor.
Trece veces la engañaron
y ella no quiso negarlo
y lloró sin compasión.
Muchas veces me pregunto
si se puede no quererla
o negarse a conocerla
un poco más.
Doce años su primer beso contó.
Por los once que intentaron
y los diez que se negaron
a su amor.
Nueve tipos prometieron cuidarla
y otros ocho se quedaron en la nada
siete amargos desencantos
seis fracasos y no tanto
le agobiaron la razón.
Y sus cinco pensamientos
cuatro rosas marchitando
y llevando el desencanto
de tres suspiros buscando
el aire que alguien le robó.
Y no puedo yo explicarme
si su voz podrá tocarme
y borrar todo el pasado
que partió.
Son sus manos dos palomas
que acarician el aroma
de un amor que floreció.
Y no quisiera olvidarme
de hablar de no ser nada
y aunque falte mucho tiempo
o no piense en el momento
no imagino su mirada
encerrada por ahí.
Como humilde despedida
y el amor que me merece
toda mi niñez perdida
solo por una mujer
que se precia con sus actos
y el dolor que va borrando
a mi frágil corazón.
"...SI NO HAY AMOR QUE NO HAYA NADA ENTONCES,
ALMA MIA,
NO VAS A REGATEAR..."
INDIO SOLARI
CROMANIONES
La palabra tragedia, entre los griegos, no aludía exclusivamente a lo terrible sino básicamente a lo inexorable, a todo lo que no se deja vencer por ruegos. Todo aquello inevitable a lo que llamamos destino.
Nunca me gustó la idea de creer que ya todo está escrito, quizás porque nunca soporté que alguien controle mi vida. Todavía me entusiasma imaginar que todo lo creamos socialmente, en el abrazo diario, aunque nuestros últimos inventos nos esten dejando con las manos vacías.
El rock se ha cobrado nuestros sueños, y todo aquello que parecía inevitable y hasta predecible, se transformó en muerte. Y la Argentina de los jóvenes ya paga el precio de no saber leer las instrucciones para el uso de este juguete que es el planeta, o más bien por no darnos cuenta que todo aquel que manipula es el verdadero dueño de la pelota.
Nunca encontramos palabras para explicar nuestras muertes, y los números ya no alcanzan. Lejos de no encontrar culpables, somos todos responsables por lo que no quisimos ver y supimos aparentar. El pueblo ya ha pagado su cuota de ingenuidad con casi doscientos decesos, por eso esperamos que ahora la justicia tenga los ojos por encima de la nariz.
En fin, si es verdad que Dios existe, no creo que haya querido esto para despertarnos. Pero ya es muy tarde. Solo nos queda creer que morimos para poder nacer en el recuerdo, que no somos ni seremos cromañones, sino seres humanos, que si fueramos mejores, no seriamos siempre los mismos los que acabemos rotos, y hasta podriamos intentar que la felicidad fuera justa.
El silencio se hizo eterno, se apagó nuestra canción, pero no nos rendimos. Aunque no exista la reencarnación, en algún lugar hay un fuego más tibio esperandonos.
ESTA HUMILDE PÁGINA SE ADHIERE AL SENTIMIENTO DE CONGOJA NACIONAL POR LA MUERTE DE CASI DOSCIENTAS PERSONAS Y EL DOLOR DE MILES DE FAMILIAS.
martes, marzo 15, 2005
UN CAMINO MEJOR
Voy a cerrar el puño otra vez
para empezar a Luchar
será por mi o por ti,
o simplemente por alguien,
que quiera morir junto a mi.
Voy a mirar al frente otra vez
para empezar a creer
despertaré a mi corazón
y con mi sangre un camino te haré.
Si queres tambien
puedo enmendarte el sueño
es todo lo que tenemos.
Voy a cerrar mis ojos otra vez
para volver a amanecer
puede ser que este perdido hoy
o es que mi ángel ya me abandonó.
Y si vivir ya no te alcanza
no me hables de la esperanza
porque este río de sangre
te mostrará un camino mejor.
Si no veo el renacer
y la agonía en mi vejez
echa raíces en mi voz
y tiemblan mis manos de un frío sudor.
Porque estoy viendo un sol nacer
y es el que me empuja a creer
que nuestra lucha, la de hoy,
forjará algún día un futuro mejor.
Es que morir es solo un paso
no lo mires como un fracaso
si de algo sirve mi sangre
te mostrará un camino mejor.
para empezar a Luchar
será por mi o por ti,
o simplemente por alguien,
que quiera morir junto a mi.
Voy a mirar al frente otra vez
para empezar a creer
despertaré a mi corazón
y con mi sangre un camino te haré.
Si queres tambien
puedo enmendarte el sueño
es todo lo que tenemos.
Voy a cerrar mis ojos otra vez
para volver a amanecer
puede ser que este perdido hoy
o es que mi ángel ya me abandonó.
Y si vivir ya no te alcanza
no me hables de la esperanza
porque este río de sangre
te mostrará un camino mejor.
Si no veo el renacer
y la agonía en mi vejez
echa raíces en mi voz
y tiemblan mis manos de un frío sudor.
Porque estoy viendo un sol nacer
y es el que me empuja a creer
que nuestra lucha, la de hoy,
forjará algún día un futuro mejor.
Es que morir es solo un paso
no lo mires como un fracaso
si de algo sirve mi sangre
te mostrará un camino mejor.
COLO: Cuando te di este manojo de oraciones sueltas, jamás pensé que entre los dos y sin coincidir, podiamos hacer algo tan redondo. Gracias por haberle dado más vida a mis palabras, porque ya sabés, "tenemos un puño de acero entre mi pluma y tu voz".
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